Adenoma de la hipófisis

La hipófisis es una pequeña glándula localizada en la silla turca, que es una depresión ósea en la base del cráneo que produce gran cantidad de hormonas, encargadas de controlar muchas funciones corporales, de ahí que se la llame la glándula “maestra”.

A partir de dicha glándula pituitaria se pueden formar adenomas hipofisarios, que son relativamente comunes (1 a 8 casos por cada 100.000 habitantes) y constituyen el 10-15% de todos los tumores intracraneales, teniendo su máxima incidencia en la 3ª y 4ª décadas de la vida.

Para la gran mayoría de los adenomas de hipófisis no conocemos aún la causa, aunque se sigue investigando en este campo.

Sólo se conoce con certeza una predisposición genética en lo que llamamos Síndrome de Neoplasia Endocrina Múltiple Tipo 1 (MEN-1), ligada a una alteración del cromosoma número 11. Pero solo el 3% de los adenomas de la hipófisis ocurren en el contexto de estos tumores endocrinos múltiples.

Los tumores funcionantes o funcionales causan enfermedad especialmente por el exceso de la hormona que secretan al torrente sanguíneo.

  • Los más comunes son los prolactinomas o productores de prolactina, que producen ausencia o irregularidad de menstruaciones en mujeres, disminución de la libido en hombres e infertilidad y producción de leche (galactorrea) en hombres y mujeres. La mayoría de estos adenomas son tratados farmacológicamente por los endocrinólogos.
  • Por el contrario, hay otros tumores funcionantes como los productores de GH (hormona del crecimiento) que causan acromegalia (adultos) o gigantismo (niños) y los productores de ACTH que desarrollan enfermedad de Cushing por exceso de cortisol (hormona del estrés). Su tratamiento fundamental es la cirugía.

Al contrario que los anteriores, los tumores no funcionantes no producen hormonas, por lo que pasan desapercibidos hasta que tienen cierto tamaño, ocasionando déficits hormonales por compresión de la glándula hipofisaria normal.

Además, cuando al crecer salen de la silla turca, comprimen estructuras vecinas, como las vías ópticas, y pueden provocar pérdida visual progresiva (en algunos casos puede ser brusca por sangrado tumoral).

Se pueden diferenciar:

  • Según el tamaño:
    – Microadenomas (menores de 1 cm)
    – Macroadenomas (mayores de 1 cm)

    Entre el 70 y el 90% de los pacientes con un macroadenoma hipofisario tienen déficits en una o más hormonas hipofisarias en el momento del diagnóstico, mientras que el porcentaje es más bajo en los microadenomas

  • Dependiendo de si secretan ellos mismos hormonas o no:
    – Funcionantes (secretores). Suponen un tercio de los adenomas hipofisiarios. Un 30% son prolactinomas (producen prolactina), un 20% son productores de GH, un 15% de ACTH y un 1% de TSH.
    – No funcionantes (no secretores).

fuente : cun.es