Ocho mitos de la alimentación que conviene clarificar


La responsable de salud y nutrición de Nestlé, Anabel Aragón, se adentra desde el Abecedario de la Nutrición en estos mitos y habla claro sobre ellos.

No se pueden comer más de dos huevos a la semana

Los niveles elevados de colesterol en sangre no son consecuencia del consumo de un alimento concreto, como el huevo, sino de la dieta global , además de otros factores genéticos. La fibra dietética y la cantidad y calidad de la grasa son los factores que influyen más.

El contenido en colesterol del huevo, que está en la yema y no en la clara, ha llevado en los últimos años a la reducción de su consumo por la creencia de que no es bueno comer más de dos huevos a la semana.

Sin embargo, el huevo es un alimento muy nutritivo, con proteínas de alta calidad que el cuerpo asimila bien; el tipo de gradas que aporta y su contenido en vitaminas, minerales y sustancias bioactivas es muy interesante.

Como respuesta a este mito, que es falso, hay que decir que se pueden tomar hasta tres/cuatro raciones a la semana, teniendo en cuenta que una ración son uno o dos huevos.

Comer sin gluten adelgaza

Tampoco es cierto. La obesidad y el sobrepeso son consecuencia de la descompensación entre lo que se ingiere y lo que se gasta, y a ello contribuyen dietas ricas en grasas, azúcares, sal, y también aquí factores genéticos.

Imagen de un estante de comida sin gluten en un supermercado. Efesalud.com

EFE/Esteban Cobo

El gluten es una proteína presente en cereales como trigo, cebada, avena o centeno, que causa problemas digestivos a quienes tienen intolerancia o alergia a estos componentes.

En la actualidad, hay una moda que invita a consumir productos sin gluten con la idea de que son más ligeros y saludables, y además adelgazan, pero no es así. Estos alimentos solo ofrecen ventajas nutricionales a los celíacos.

No se pueden tomar alimentos ricos en hidratos por la noche

No existe ninguna evidencia científica de ello. Los carbohidratos son nutrientes básicos en la alimentación; aportan más del 50 por ciento de la energía de cada día.

Es importante seleccionar alimentos que aporten fibra, como cereales integrales, pasta, pan, legumbres, frutos secos, frutas y verduras, y reducir alimentos refinados.

La cena debe ser ligera e incluir productos de fácil digestión, como pescados, huevos, carnes magras, verduras, patatas, y mejor con un cocinado sencillo. En este contexto, la pasta o el arroz pueden formar parte de la cena perfectamente.

El pan, la pasta, el arroz y las patatas engordan

Rotundamente no. Clasificar los alimentos en función de si engordan o no es un gran error y no contribuye a la educación de la sociedad en nutrición.

El pan, dentro de una alimentación equilibrada, aporta minerales, vitaminas y fibra, sobre todo si es integral. Pasta y arroz ofrecen energía y son saludables y nutritivos, no hay que excluirles porque engorden.

Según la UVE, al arroz se le conoce como “la semilla de la serenidad” porque contribuye al equilibrio del sistema nervioso. EFE/Claudio Reyes

Influye la forma de cocinar los productos; por ejemplo, no es igual unas patatas hervidas, al vapor o cocidas que fritas. Una ración de pasta salteada con verduras frescas  y queso rallado supone 570 calorías, pero con nata y más queso alcanza los 800. Cien gramos de patatas hervidas son 100 calorías, pero cien gramos de patatas fritas, son 300, y en chips, hasta 550. ¿Hay o no diferencia?

La recomendación general es tomar 4/6 raciones día de hidratos de carbono, según el grado de actividad física. No hay que temer su consumo, pero sí controlar la forma de prepararlo, con qué se acompaña, y número y tamaño de las raciones.

La fruta se debe tomar fuera de las comidas

Esta regla está presente en muchas dietas milagro y de adelgazamiento, pero no tiene base científica. La fruta tiene las mismas calorías independientemente del momento y circunstancias en que se consuma, y sus nutrientes se aprovechan igual si se ingieren como parte de la comida. Además, en nuestra cultura mediterránea, la fruta se toma de postre.

Es verdad que la fruta es ideal para tomar como tentempié y evitar así picotear otros alimentos de mayor contenido en grasa, azúcar o sal, y por ello es correcto tomarla también fuera de las comidas, pero el mito es falso.

No se puede comer con agua

EFE/Mario Ruiz

La regla general es tomar agua entre las comidas, pero también durante las comidas. En el caso de los niños o las personas con falta de apetito, puede no ser conveniente tomarla en las comidas porque aumenta el volumen del estómago y genera sensación de saciedad, y entonces se reduce la ingesta de lo que se debe, pero se puede comer con agua perfectamente.

La carne alimenta más que el pescado

Aunque ambos alimentos aportan una similar cantidad y calidad de proteínas, la diferencia radica en el tipo de grasa. La de la carne es más saturada que la del pescado, y su consumo excesivo aumenta el riesgo cardiovascular, mientras que la del pescado protege frente al riesgo. Tampoco es verdad.

El pan tostado es mejor que el fresco

Todo lo contrario, el tostado tiene más calorías. La deshidratación del pan, al ser tostado, tiene menos cantidad de agua, y hace que se concentren los nutrientes, de forma que 100 gramos de tostado llegan a las 400 calorías, y 100 gramos de fresco, se quedan en 270.

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